Falso Dios Terrenal (Parte I)

Resistencia.

Una cualidad que todos deberíamos adoptar en nuestras vidas, especialmente en tiempos tan difíciles como estos.

Resistencia.

La materia que más dolores de cabeza me trajo el semestre pasado.

Esta materia es la entrada hacia el complejo e interesante mundo de la ingeniería estructural. Uno viene con la noción del cuerpo rígido que se aprende religiosamente en Mecánica Racional, para luego hacer prácticamente borrón y cuenta nueva, ya que resulta ser que los cuerpos se alargan y se acortan, es decir, se deforman y están sometidos a esfuerzos que es importante conocer para tomarlos en cuenta a la hora del diseño de una estructura.

Hasta ahí todo iba bien.

Lamentablemente al final del semestre corrí con la más infame de las suertes. Me esforcé y luché hasta el final pero todo fue en vano, y la ilusión de aprobar todas las materias del semestre se fue al carajo.

Esta materia la vi con un tipo que no puedo negar que es un cráneo. El tipo sin lugar a dudas es un capo en la materia y la imparte con una pasión que no se la he visto a muchos profesores. Sin embargo llega un punto en que sus clases se vuelven insoportables, tal cual como lo relato en este post. De pana llegó un momento en que ir a sus clases era un tortura china. A pesar de todo esto seguí echándole bolas. Y llegué hasta el final.

La materia me quedó con 09, y que una materia te quede con 09 es una cachetada moral que te deja noqueado.

Me tocó ir a reparar.

Y es una reparación que nunca voy a olvidar por la forma en que todo terminó.

En el parcial salieron 3 ejercicios.

Uno de Círculo de Mohr. Uno de Superposición. Uno de Diseño de Vigas.

El del círculo de Mohr lo hice casi con los ojos cerrados, era un ejercicio que él había dejado propuesto y me lo sabía al pelo. El de superposición ni lo miré, así que mi esperanza de pasar el parcial estaba en el ejercicio del diseño de viga.

La trampa del ejercicio de la viga estaba en que para calcular el momento resistente había que calcular el esfuerzo admisible tomando en cuenta los esfuerzos axiales y de flexión, es decir había que calcular el esfuerzo combinado, pero eso yo no lo sabía en ese momento.

Ejercicios de ese estilo nunca hicimos en clase y por supuesto que cuando vi eso fue un coñazo fuerte, de pana me vi bien raspao y ya estaba listo para asumirlo. Hice mis diagramas de corte y momento y llegué a la parte del diseño de viga y me quedé en blanco. Mentalmente me recontra puteé por no saber qué hacer y me hundí en la miseria. Faltaban unos 15 minutos para terminar el parcial y de repente las fuerzas celestiales del universo se confabularon para darme una idea:

“Coño, si me están pidiendo que tome en cuenta esfuerzos de flexión y axiales entonces tengo que usar la ecuación de esfuerzos combinados, y esa vaina es la que voy a usar para calcular el momento resistente.”

Pues, señores, eso era lo que tenía que hacer.

Otro detalle del ejercicio es que la viga estaba acostada.

Les voy a explicar bien cómo es eso.

Cuando una viga está parada se activa la inercia en el eje X, el dibujo es así:

Y cuando una viga está acostada se activa la inercia en el eje Y, el dibujo es este:

Cuando comenzó el parcial lo primero que visualicé fue que la viga estaba acostada y si la viga está acostada cambia la manera de calcular el esfuerzo admisible, es decir no se calcula como “0,60*fy” sino que se calcula como “0,75*fy”, hice el dibujo de la viga acostada y al lado le coloque la fórmula del esfuerzo admisible, y de vaina no se la coloqué en mayúsculas.

Faltaban 15 minutos ya y en esa carrera contra el tiempo terminé el ejercicio.

Por lo general cuando uno sale de un parcial uno se pone a echar cuentos de lo que hizo, el diálogo fue más o menos el siguiente:

Yo: ¿Qué tal les fue?

Amiga: No supe como hacer lo del diseño de vigas cómo él lo pedía.

Pana: Yo tampoco.

Amiga: Yo calculé el momento resistente así como lo hacíamos en clase, sin tomar en cuenta los esfuerzos axiales, pero por ahí no era…

Yo: Coño, al final fue que se me prendió el bombillo y usé la ecuación de esfuerzos combinados y eso lo metí en la ecuación del momento resistente y por ahí me fui, pero de pana no estoy seguro si lo hice bien.

Pana: ¿Y qué perfil te dio?

Yo: A mí me dio el IPN-140, ¿y a ustedes?

Amiga: Berro, ¿y eso? A mí me dio fue el IPN-320

Pana: Coño a mí también me dio ese…

En ese momento sentí como si Rocky Balboa me hubiese dado el coñazo que lo hizo campeón.

Yo: ¡Mierda! ¡La viga estaba acostada! ¡Coño ‘e su madre! ¡Yo hasta lo dibujé y todo!

Lo que sigue del diálogo no lo coloco porque tal vez me estén leyendo menores de edad, pero me encargué de insultarme hasta el cansancio y me azoté mentalmente como el cura albino que sale en el Código Da Vinci.

Ya el daño estaba hecho, yo había entregado ya el parcial y no había vuelta atrás.

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Acerca de Civilizado

Estudiante de Ingeniería Civil con varios ases bajo la manga...
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